Los
recientes conflictos políticos entre Rusia y Ucrania, en las regiones del Dombás y Crimea, han puesto de actualidad la complejidad del suministro de gas natural
a parte de Europa, controlado en gran medida por Rusia (cerca del 40% del consumo de Europa del gas suministrado por tubería, según datos del BP Statistical Review of World Energy 2014) y la posibilidad
de la búsqueda de alternativas por parte de la Unión Europea debido a la conflictividad de la
zona. (Ver la entrada de Pedro Linares sobre la variable energética en la crisis de Ucrania).